martes, 29 de mayo de 2018

Hallan enormes cañones 'escondidos' en la Antártida (y puede ser una mala noticia para el planeta)


El mayor de los tres cañones tiene más de 350 kilómetros de largo y 35 kilómetros de ancho.

Un grupo internacional de científicos ha descubierto cadenas montañosas y una serie de enormes cañones enterrados bajo el hielo cerca del Polo Sur (concretamente en la zona occidental de la Antártida). Un hallazgo que podría suponer grandes implicaciones ambientales.

El descubrimiento, que ha sido posible con la ayuda de un radar de penetración de hielo durante un reconocimiento aéreo de la región polar, fue "una sorpresa" para los científicos, ya que "no tenían ninguna indicación de que estuvieran allí", según explicó a NBC News Kate Winter, investigadora de la Universidad de Northumbria (Reino Unido) y autora principal de un artículo sobre el hallazgo publicado en la revista Geophysical Research Letters.

Una imagen tridimensional de tres grandes cañones descubiertos bajo el hielo cerca del Polo Sur, la cual fue creada a partir de los datos de PolarGAP. / Tom Jordan, British Antarctic Survey / Reuters

El más grande de los tres cañones, llamado Foundation Trough, tiene más de 350 kilómetros de largo y 35 kilómetros de ancho.

Implicaciones ambientales

Si los cañones son grandes, también lo son sus posibles implicaciones ambientales. Si la capa de hielo polar se debilita debido al calentamiento global, el tamaño y la orientación de los cañones podría acelerar la velocidad a la que fluye el hielo desde el centro del continente hacia el mar, lo que elevaría los niveles del agua y posiblemente provocaría la inundación de zonas costeras de todo el mundo.

"Si las condiciones climáticas cambian en la Antártida, podríamos esperar que el hielo en estos canales fluya mucho más rápido hacia el mar. Eso los hace realmente importantes y simplemente no sabíamos que existían hasta ahora", explicó Winter a la BBC.

El hallazgo se enmarca en el proyecto PolarGAP, que está financiado por la Agencia Espacial Europea y destinado al estudio de la geología y geofísica del Polo Sur.

Fausto Ferraccioli, investigador principal del PolarGAP, señaló que, al mapear estos cañones y cadenas montañosas, se ha agregado "una pieza clave del rompecabezas" para ayudar a comprender "cómo la capa de hielo de la Antártida oriental puede haber respondido a cambios pasados y cómo puede hacerlo en el futuro".

viernes, 18 de mayo de 2018

Detectan concentraciones de un químico prohibido que destruye la capa de ozono





Aunque aún no se pudo comprobar qué país es el responsable, pero se sabe que la producción fue originada en el este de Asia.

El peligro de destrucción de la capa de ozonollevó en 1987 a firmar el Protocolo de Montreal, destinado a enfrentar esta problemática. Basado en un trabajo de científicos de la estadounidense Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) se concluyó que los clorofluorocarburos (CFC) eran responsables del problema y se decidió prohibir su uso de manera gradual. En 2010, ya debían estar desaparecidos por completo.

No obstante, de acuerdo con las últimas mediciones atmosféricas a largo plazo, recientemente las emisiones de CFC-11 aumentaron. Es decir, alguien no cumplió el protocolo internacional. Por el momento, el equipo de investigadores no logró comprobar qué país es el responsable de esta situación, aunque aseguró que la nueva producción proviene del este asiático, publicó la revista Nature.

"Necesitamos más trabajo para descubrir exactamente por qué las emisiones de CFC-11 están aumentando y si se puede hacer algo al respecto pronto", expresó el autor principal del estudio, Stephen Montzka, del NOAA.

Una tendencia preocupante

Desde la firma del Protocolo de Montreal y el comienzo de los controles, esta es la primera vez que se detecta un aumento durante un período prolongado de las emisiones de uno de los tres CFC más abundantes y de mayor duración de efecto. Tanto es así que, entre 2014 y 2016, su presencia creció un 25% por encima del promedio de 2002 a 2012.

"Es muy probable que alguien pueda estar produciendo el CFC-11 que se está escapando a la atmósfera. No sabemos por qué podrían estar haciendo eso, y si lo están haciendo con algún propósito específico o bien inadvertidamente, como resultado secundario de algún otro proceso químico", explicó Montzka, quien concluyó que si las emisiones no son identificadas y controladas a la brevedad, el crecimiento del agujero de la capa de ozono antártica será aún mayor.

viernes, 11 de mayo de 2018

Eliminan fondos para el programa de investigación de la NASA que rastrea los gases de efecto invernadero en todo el mundo.

La administración Trump ha eliminado silenciosamente los fondos para el programa de investigación de la NASA que rastrea los gases de efecto invernadero en todo el mundo.

Según Science, el Sistema de Monitoreo de Carbono (CMS) rastrea el flujo de dióxido de carbono del mundo desde el espacio. Tal sistema es crítico para monitorear cualquier mejora, o falla, en los intentos de reducir la contaminación relacionada con el cambio climático.

El portavoz de la NASA, Steve Cole, dijo a la revista que el programa fue cancelado debido a "restricciones presupuestarias y mayores prioridades dentro del presupuesto de ciencia". Generalmente, el Congreso lucha contra tales recortes, pero esta vez simplemente no mencionó el presupuesto anual del programa de $ 10 millones en el presupuesto de la Casa Blanca.

Aunque las subvenciones existentes finalizarán, dijo Cole, no se emprenderán nuevos proyectos. El informe presupuestario de la NASA para el año fiscal 2019 asume la "finalización" de CMS.

Muchos de los proyectos que la CMS ha seguido implicaron la eficacia con que los bosques, incluidos los bosques tropicales, atrapan el dióxido de carbono. Las mediciones de carbono también fueron críticas para el cumplimiento de los objetivos de reducción de la contaminación del aire, como los requeridos por el acuerdo climático de París. En junio de 2017, Trump anunció que los EE. UU. Se retirarían del acuerdo.

"Si no puede medir las reducciones de emisiones, no puede estar seguro de que los países se adhieren al acuerdo", dijo a Science la profesora de medio ambiente de la Universidad de Tufts, Kelly Sims Gallagher. También llamó a cancelar el programa de la NASA un "grave error".

La experta en cambio climático Rachel Licker, de la Unión de Científicos Preocupados, también le dijo a la BBC que "desmantelar CMS afectará negativamente nuestra capacidad de rastrear los flujos de carbono a través de nuestra tierra, océanos y atmósfera".

Europa tiene un satélite de monitoreo de carbono propio y está en camino de desarrollar más. A medida que los EE. UU. Bajo Trump recurren cada vez más a los combustibles fósiles, incluido el carbón, los expertos advierten que cederá el desarrollo de tecnología de vanguardia centrada en la reducción de la contaminación y combustibles alternativos a otras naciones.

"Realmente nos disparamos si permitimos que otras personas desarrollen la tecnología" y pierden esa ventaja en las economías del futuro, Phil Duffy, presidente del Centro de Investigación Woods Hole en Massachusetts, le dijo a Science.